Un Fantasma y un Café

Un Fantasma y un Café

Fantasma y Café

Cada mañana a las 7 am, Rafael pasa por su café caliente para despertarse, le gusta muy dulce, con crema batida y chispas de chocolate, deja una propina generosa cada quince días, los demás solo algunas monedas, que siempre son bienvenidas, una amplia sonrisa, un por favor y un gracias, cada tercer día viene a las 3 de la tarde por uno frío para refrescarse, se sienta en la mesa del fondo, con sus audífonos puestos y mientras mueve la cabeza al ritmo de una canción invisible, teclea con gran velocidad en su computadora personal.

Rafael es un cliente habitual, que en una ocasión tuvo un encuentro casual, Rubí, pidió un frappé de caramelo con leche descremada, con sus ojos enormes tras esas vitrinas redondas y su cabello castaño recogido en una coleta despeinada, mientras sorbía de su café escaneando la cafetería completa en busca de un lugar para sentarse, a pesar de que había mesas solas, su mirada se detuvo en la esquina poblada con el único chico que no la estaba mirando.

Se acercó y se sentó en el sillón sin pedir permiso, sonriendo a un confundido chico que se quitaba los audífonos para verla mejor, que diga, escucharla, sí, eso quise decir.

Hablaron durante horas, sonreían y ella pasaba su mano coquetamente sobre el brazo de él, se notaba que la pasaban bien, nunca había visto a Rafael tan sonriente, con una luz especial, como vivo, como completo, un suspiro después vio su reloj y tenía que irse, se despidieron tiernamente y un pedido nuevo no me dejo ver en que acabo.

Rafael no modificó su rutina diaria, bueno, no tanto, solo miraba más alrededor, se vestía más elegante y se quedaba más tiempo en el sillón, a veces llegaba más temprano de lo normal y en lugar de venir cada tercer día por la tarde, venía uno sí y otro también, bueno a ver si no le da algo con tanto café.

  • ¿Un café para tu fantasma? – le pregunté dos semanas después, el solo sonrió apenado y bajó la mirada, luego asombrado preguntó
  • ¿La viste? ¿Ha regresado?
  • No amigo, ella es un fantasma. –Se quedó pasmado y el color de su cara comenzó a desaparecer, me carcajee cuando me di cuenta del chiste. –No, no, no, jajaja, no de esos fantasmas, es un cliente fantasma, solo viene una vez, no es de por aquí, llegó de paso, seguramente no es tan adicta al café como tú, porque tardo en decidir que ordenar, no dejo propina y no sabía dónde esperar por su pedido.
  • ¿Todo eso descubres al pedir un café? –preguntó incrédulo
  • Eso y más, no por lo que piden, sino por observar y a veces detrás de la caja, no hay mucho más que hacer que poner atención, no quiero matar tus esperanzas pero, no creo que vuelva pronto. –Dijo gracias con tono triste y se fue a su esquina.

Se quedó el mismo tiempo que los últimos días y unas semanas después desapareció también, uno de esos días que volvió le pregunté si se había rehabilitado y dijo con una sonrisa

  • Ahora soy un fantasma, como Rubí, tal vez así tenga más posibilidades de encontrarla.

Ordeno un jugo verde con miel y se fue.

Gracias Papá

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Gracias Papá

Por ayudarme a llegar, por cuidarme al crecer y por mostrarme como luchar por mis sueños.

Gracias por cuidarme y protegerme, aunque no pudieras salvarme de todos mis demonios, porque algunas batallas eran solo para mi, sé que hiciste lo mejor que estuvo a tu alcance y por tu pasión y entrega estoy muy agradecida.

Por preocuparte por mí en todos los sentidos y señalarme el camino, aunque a veces no lo haya seguido, tú siempre estuviste ahí, entendiendo que mi crecimiento dependía solo de mí, tu ejemplo y paciencia son mis mejores maestros.

Gracias por comprenderme, guiarme y cuidarme hasta donde lo permitió mi independencia y aunque no siempre coincidimos en ideas, el amor entre nosotros es lo que realmente cuenta.

Feliz Día Papá.

Esperanza

Esperanza

Esperanza

Fue un sueño, lo recuerdo tan claro y preciso como si hubiera sido real, y me da risa pensar como se ha ido desarrollando como si me lo hubieran contado en realidad.

Vi sus ojos y su sonrisa, era su esencia, lo sentí ahí, sentí la paz que provocaba en mi y la alegría de tenerlo ahí, a mi lado y saber, que lo que seguía de esa conversación iba a ser épico,

solo que no sabía quien era, todavía…

Lo vi después de unos días y no podía creer toda la emoción que se movía en mi interior, mi cabeza iba a explotar, escuchaba como alarmas y sirenas, llamadas de atención, fuegos artificiales, explosiones de alegría, señales de luces led que apuntaban hacia él, como diciéndome: “¡es él!”, “¡es él!”, tal vez mis neuronas pensaron que no lo podría identificar sin esos parloteos en mi cabeza, todo esto mientras yo intentaba armar frases coherentes y hablarle, sin asustarlo y sin que creyera que tenía alguna especia de retraso mental.

Controlando mis nervios logré cruzar algunas frases básicas con él y una parte muy profunda de mi ser me dice que él estaba igual de nervioso que yo.

La cosa no fue totalmente como en mi sueño, realmente, pero, fue perfecto, ahora con seguridad puedo decir que, lo conocí, a ese hombre que durante años ansiamos conocer y que nos haga sentir los fuegos artificiales, la paz, la magia y todas esas cosas que se ven en las películas románticas, lo conocí, hable con él y bueno, que más te puedo decir, esto no va de película de hollywood, ¿o tal vez si?.

Aún después de un tiempo sigo con la esperanza en el pecho de que los sueños se hagan realidad y algún día, no muy lejano, juntos podamos estar.

 

 

 

En tu sueño


-No te despiertes aún, amor -le digo al oído a quien me inventó en este sueño -aún nos queda mucho por vivir y no sé si pueda encontrar el camino de vuelta a ti, si no me sueñas de nuevo.

Te presento a Imógenes

IMOGENES

Es mi amigo imaginario, bueno, en realidad es amigo de una amiga, Cukis, ella me lo presentó y luego nos hicimos buenos amigos, va y viene, supongo que tiene otros amigos reales que visitar de vez en cuando, tiene un nombre gracioso para que la gente no se asuste cuando se los presente, a veces se queda por un tiempo con los nuevos conocidos, a veces el también hace nuevos amigos y nos presenta otros de su mundo, como Loly, que es muy linda y buena, pero de ella hablare en otra ocasión.

Imógenes es un buen amigo imaginario y quería hablarles de él porque nos preocupa que los amigos imaginarios empiecen a desaparecer, hace poco Imógenes me contó que desaparecieron 3 de ellos, porque sus adultos ya no les hablaban, dejaron de creer, Imógenes estaba muy triste, eran buenos amigos de él y esos solo son los que Imógenes conocía, dice también que en otros pueblos, muchos otros han ido desapareciendo y aunque no es un problema reciente, ha ido incrementando porque los adultos ya no creen en nada mágico y bueno, Imógenes teme que les pase como a los unicornios, que ya solo existen unos cuantos pero están escondidos para no ser asesinados por la ignorancia del humano.

Nos preocupa también que la gente piense que los amigos imaginarios son malos o que pueden hacer daño, Imógenes dice que si hace daño no es amigo imaginario, los demás no lo permiten y que al contrario ellos nos cuidan de los malos, la gente le teme a lo desconocido y por eso dice que algo es malo, cuando en realidad la maldad solo existe en el mundo que llaman real, la maldad solo está dentro del corazón y la mente del humano, el amigo imaginario existe para evitar que la maldad se asiente en el corazón y la mente del humano que cree y siente.

Imógenes me ah acompañado por algunos años ya, 12 para ser exacta, siempre está cuando se le necesita y te apoya en todo lo que hagas, es muy buen compañero en las tristezas y cuando quieres estar solo, te acompaña en silencio por si necesitas algo, al principio solo éramos conocidos y salíamos de fiesta, pero poco a poco nuestra amistad se fue afianzando, lo he presentado con otros amigos adultos reales para que no me dejen olvidarlo, aunque no con todos ellos debí haberlo presentado y aunque no apruebo todas sus amistades reales, seguimos siendo amigos.

En una ocasión en que me sentía realmente triste y lloraba desconsolada en mi cama, Imógenes me gritó que ya bastaba, que él estaba ahí y me amaba, que tenía que superarlo y seguir adelante porque, por lo que lloraba, no valía mis lágrimas, y digo me gritó porque yo no lo escuchaba por estar tan concentrada en mis problemas de humana, pero esas palabras bastaron para darme paz y calma y hacerme ver que Imógenes realmente era mi amigo del alma.

La intención de esto, es que vuelvan a hablar con sus amigos imaginarios y no los dejen morir por ignorarlos, sean inocentes de nuevo, como cuando éramos pequeños, crean, crean en todo lo que quieran que sea posible para ustedes, pero sobre todo crean, de nuevo en sus amigos imaginarios que siempre están con ustedes, desde niños, aunque a veces los conoces siendo adulto, ellos no nos abandonan y siempre nos cuidan, nos apoyan y hasta de fiesta nos acompañan.

¡¡Vivan los amigos imaginarios!!

La Chica de la Luna Llena

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Ella era de piel color canela y ojos color miel, la mezcla perfecta para enamorar a cualquiera, se le veía raras veces en la plaza principal cerca del bosque, paseando entre los puestos de comida y postres, él la veía con ternura desde lejos, temiendo acercarse para un primer encuentro, era la cuarta vez que la veía y siempre se moría de curiosidad por más de ella conocer.

Cada tarde él llegaba y se instalaba en la plaza, con su puesto de pan, dulces y  manzanas acarameladas, esperaba y esperaba, volver a ver a la misteriosa dama, que atrasaba su llegada, a veces más de tres semanas, hoy se veía especialmente motivado de que sería un grandioso día.

Absorto en sus pensamientos y atendiendo a la clientela, el chico no se dio cuenta que su admirada damisela se encontraba curioseando entre sus ventas, gran sorpresa se llevó, cuando la chica su hombro tocó, para pedir por caridad una pieza de pan.

Sus ojos brillaban y eran tan grandes y redondos como la luna llena que iluminaba la plaza, él sin pensarlo y tal vez sin reaccionar por completo, le extendió la mejor pieza de pan que tenía, ella sonrío tan amplio que la luna se quedó sin vida.

El día siguiente llegó más temprano de lo normal a ponerse a trabajar con la esperanza en cada vena de verla llegar, tristemente esa noche no hubo suerte y otro mes paso de largo.

Ya casi se acostumbraba a su recuerdo, cuando una noche en pleno vuelo, vio pasar la cabellera negra que tanto lo había hecho suspirar, se acercó sin dudarlo y le entrego en sus brazos una bolsa con deliciosos regalos, con la única intención de volver a verla sonreír, y así fue y fue feliz.

En esta ocasión ella se quedó a su lado, compartieron lo que había quedado y aunque casi no platicaron, mucho se dijeron con solo verse los labios, la hora de decir adiós llegó y lo más difícil de todo fue, no saber si mañana la volvería a ver, ella solo se fue, sonriendo con destino incierto.

Plenilunio que llega y suerte trae, a los que durante todo el mes con su corazón desean ver algo realizar, de nuevo ve llegar a esa chica que lo hace soñar, sonríe, se sienta y lo ve delicadamente trabajar, el ya no puede más con la duda, le pide por favor mirarla sin la luna, ella no puede, su rostro se entristece y se va reteniendo las lágrimas que desean surcar su cara.

Se arrepintió tanto de presionarla, ya no pudo verla en muchas semanas, no la encontraba, ni de día, ni de noche, tampoco por las madrugadas, cuando había perdido toda esperanza, ella de nuevo le lanza una mirada, se sonríen con el corazón desbocado a toda prisa y se alejan de la multitud para hablar de sus sonrisas.

Ella le confía su secreto, le dice que sabe que con el seguro estará y a nadie más lo contará, él no puede creer que juntos no puedan estar.

Una noche de luna llena una maldición cayó sobre ella, sobre cuatro patas andarás y carne fresca tu alimento será, a la luna le aullaras y solo durante un día humana de nuevo serás.

No puede ser cierto, una solución debemos encontrar, ella llora desconsoladamente y él no lo puede aceptar, hablan, discuten y ríen, platican sobre la posibilidad de enmendar la maldición, pero en realidad ¿qué tanto puede hacer por la magia negra un simple mortal?

La acompaña el resto de la noche y por la mañana la ve correr en cuatro patas con dirección desconocida al bosque, con una esperanza en su corazón de volver a verla, en la próxima luna llena.

La Carpa de las Brujas

Nunca sabes cuándo necesitarás reaccionar heroicamente de manera inesperada, para salvar tu vida o de las personas cercanas, incluso aunque no las conozcas, hay poderes que se activan en momentos de gran tensión y otros tantos que puedes practicar y practicar por años y no usarlos jamás.

No sé qué me trajo a esta feria de mala muerte, supongo que el destino, la casualidad o las fuerzas negativas que se movían ahí y que algo dentro de mi urgía a destruir.

Las nubes oscuras cubrían el cielo amenazando con sus rayos una gran tormenta, por su puesto que eso no detuvo a los curiosos que se amontonaron a ver el espectáculo que prometía atracciones del “más allá”.
Camino con la multitud para ver de qué se trata, la vibra es muy densa, la negatividad y el miedo son casi palpables, los “empresarios”, si es que es el término correcto, lucen pálidos semblantes y ojos con miradas ausentes, parecen zombies, recolectan el dinero de los incautos que creen sentirse valientes con el peligro, yo lo huelo y no huele nada bien.

Entran grupos de 10 personas a la carpa roja con negro y luces de neón que sugiere un show tenebroso y excitante, asustarte con entes demoniacos, nunca antes visto, esos entes se alimentan del terror, con cada grito se hacen más fuertes y siendo más antiguos e inteligentes que los captores, solo esperan el momento perfecto para atacar.

Entran 10, se escuchan risas nerviosas mientras avanzan, un momento de silencio, algunos silbidos, un fuerte viento y comienzan los gritos, las risas ya no son nerviosas; ni humanas, salen 10, todos en silencio, con miradas perdidas y rostros visiblemente impactados, los zombies del dinero siguen colectando, se les nota una joroba detrás de la cabeza, nada de esto pinta bien.

Termino mi cigarro, pago el monto establecido para ser asustado, un zombie ausente y sin dientes me indica el camino, nueve personas van conmigo, me remango la camisa y puedo sentir mi piel erizada, el show comienza con una mujer con túnica negra atada a un poste de madera, amarrada con cadenas en sus muñecas y pies, cantaba unas cosas en lengua muerta, hay truenos, relámpagos y el hedor aumenta, alguien comenta “que buena producción”, solo puedo girar mis ojos y pedir que muera primero, las luces tintinean, las personas se emocionan creyendo que es solo un juego.
¡Un juego!
Que angeles y demonios son solo cuentos, qué equivocados se encuentran.
Bah! Humanos.
No son inocentes, más bien, ingenuos, tontos e ignorantes.

De las jaulas de metal salen humos negros que empiezan a tomar formas humanas, con ojos rojos que emanan odio y exigen temor con tremendos alaridos, gruñen y la gente grita, los humos son brujas que ahora absorben los gritos de la gente, la energía de la gente, miedo, energía poderosa, las cadenas de la bruja alfa comienzan a ceder, con la fuerza que acumula, lanza a una persona detrás de ella, demacrada y ahora muerta con un talismán entre los dedos que ahora está en pedazos, el cadaver controlaba a la mujer con ese metal.

La gente empieza a correr y gritar sin control como siempre hacen en momentos como este, las jaulas se derriten y las brujas salen a comer y destrozar a los inútiles humanos que graciosamente corren y gritan por sus vidas, 13 jaulas, 13 brujas muy encabronadas que fueron atrapadas en la época de las cruzadas.
La carpa sale volando y los cuerpos de la gente empiezan a aumentar, los gritos y súplicas, el llanto y lamentaciones también.

Los poco años que tengo estudiando los poderes del universo no me prepararon para esto, son muchas, estoy sola, los símbolos comienzan a aparecer en mi mente y mis manos a temblar, es momento de actuar, lanzo símbolos de poder a las brujas, runas, kanjis, todo los símbolos que aparecen en mi frente, ellas gritan, se queman y caen convertidas en nada, pero ¡son demasiadas!, tengo que concentrarme, sentir el poder, lanzar el ataque, ahora todas vienen por mí, una, dos, tres más caen, solo quedan 10, una menos, trato de correr, esconderme pero no puedo moverme muy lejos, me rodean, una menos.
La noche se hace más oscura, las nubes bajan y tapan la visión, los truenos poco ayudan, las últimas tienen más poder, cuando quedan 3 y el alfa, los símbolos ya no tienen efecto, y yo cansada, necesito más poder.
Inspiración Divina, la invocación angelical, ¡la olvidé!; hago lo que puedo de forma improvisada
¡Arcángel Jofiel! Y lo lanzó contra una de ellas
¡Arcángel Gabriel! Justo en la cabeza, una más al suelo
La alfa se lanza sobre mi junto con la última de ellas y sólo alcanzó a cubrirme la cabeza con las manos y gritar Miguel! Miguel! Miguel!
El lugar estalla en luz azul y caen pedazos de tierra del cielo, segundos después todo en oscuridad de nuevo, no comprendo mucho y creo que no salve a nadie y la alfa escapó, pero tengo dos partes del talismán y sé que volveré a verla.